Mejora de los medios de subsistencia de los pescadores marginados de la costa de Sri Lanka
Sri Lanka está saliendo de un turbulento periodo de inestabilidad política y económica. Sin embargo, el país sigue enfrentándose a una escalada de los impactos del cambio climático que están impulsando la pobreza multidimensional, sobre todo en las regiones costeras. El aumento de la temperatura del mar, la acidificación de los océanos, la decoloración de los corales, la sobrepesca y las prácticas pesqueras destructivas están acelerando el declive de las poblaciones de peces.
Las comunidades pesqueras costeras de los distritos de Batticaloa y Mullaitivu están especialmente afectadas, y se enfrentan a importantes retos socioeconómicos que perpetúan los ciclos de pobreza. A pesar de la activa pesca marina y de laguna, más del 40% de la población de estos distritos vive justo por encima del umbral de la pobreza, con unos ingresos inferiores a 2,25 USD al día. Los actuales problemas posconflicto han marginado aún más a los pescadores artesanales, que luchan por competir por unos recursos limitados, lo que agrava la vulnerabilidad económica.
El proyecto Olas Resilientes ayuda a las comunidades pesqueras de Batticaloa (28.630 hogares) y Mullaitivu (7.500 hogares) a construir ecosistemas resistentes al clima y economías locales inclusivas mediante soluciones basadas en la naturaleza y dirigidas por la comunidad y la diversificación de los medios de subsistencia. Como resultado, 120 hogares de pescadores conseguirán unos ingresos mayores y más estables. Además, se crearán nueve microempresas dirigidas por mujeres en el sector de la transformación del pescado y la acuicultura, lo que reforzará la participación económica de las mujeres.
El proyecto también restaurará 200 hectáreas de hábitat costero y pondrá en marcha iniciativas de ciencia ciudadana, capacitando a las comunidades locales para que se conviertan en guardianes a largo plazo de su entorno marino.