Planeta Océano es una organización sin ánimo de lucro con sede en Perú que trabaja para proteger los entornos marinos. En enero de 2025 recibió una subvención OCEAN de un año de duración para reavivar la participación de la comunidad en la conservación de las mantas gigantes, una especie en peligro de extinción. Sigue leyendo para saber qué logró el proyecto…
El Pacífico tropical oriental del norte de Perú, concretamente la región de Tumbes, es un punto clave de biodiversidad y alberga la mayor población de pescadores artesanales del país.
A pesar de su importancia ecológica, la zona se enfrenta a retos importantes, como la pobreza multidimensional y la captura incidental de la manta gigante (Mobula birostris), una especie en peligro de extinción, por parte de la pesca artesanal con redes de enmalle.
En 2025, Planeta Océano recibió una subvención de la comunidad OCEAN de un año de duración para apoyar el avance hacia sus objetivos a largo plazo:
- Apoyar la reactivación del ecoturismo comunitario relacionado con las mantarrayas;
- Ampliar los sistemas de seguimiento participativo para que los pescadores puedan informar sobre la presencia de mantarrayas;
- Diseñar conjuntamente y ofrecer recomendaciones prácticas para abordar la captura incidental de mantas;
- Fomentar la concienciación local sobre la conservación de la manta gigante.

Manta gigante (Mobula birostris). Crédito de la imagen: (c) JCP
Empoderar a las jóvenes en la conservación de los océanos
Para potenciar la participación femenina en su proyecto OCEAN, Planeta Océano acogió a cinco mujeres a través del programa «Beca para Mujeres Manta Ray». A lo largo del año, las becarias hicieron aportaciones muy valiosas, como desarrollar un itinerario de ecoturismo y ayudar a organizar una feria de ecoclubes. La experiencia reforzó sus habilidades de liderazgo en conservación marina y les brindó oportunidades para establecer contactos con expertos del sector. Una de las becarias recibió formación para usar la app de ciencia ciudadana Earthranger¹ con el fin de informar sobre mantarrayas y capturas accidentales, y además obtuvo una certificación oficial como observadora a bordo durante las excursiones.

Jóvenes de la zona durante una jornada de limpieza de la playa. Crédito de la imagen: Planeta Océano
Aprovechar la tecnología para informar sobre las capturas accidentales
Durante el proyecto, se formó a cinco pescadores locales para que utilizaran la aplicación EarthRanger y notificaran los avistamientos de mantarrayas y otras capturas accidentales. Para desarrollar sus habilidades, participaron en una sesión de formación específica sobre cómo usar la plataforma, junto con actividades diseñadas para reforzar el liderazgo y profundizar en el conocimiento de la fauna marina y la conservación de los ecosistemas. Además, el equipo colaboró con consultores especializados para mejorar la recopilación y el procesamiento de los informes de EarthRanger. Este apoyo incluyó una revisión de los flujos de trabajo de datos existentes y recomendaciones prácticas para reforzar la recopilación de datos en el futuro.
Ampliar las oportunidades de ecoturismo en Tumbes
Uno de los objetivos clave de Planeta Oceano es ampliar las oportunidades de ecoturismo en la zona para dar a conocer la biodiversidad marina y, al mismo tiempo, ofrecer una fuente de ingresos sostenible a los pescadores. Con el apoyo de OCEAN, quince pescadores locales crearon oficialmente una asociación de ecoturismo. Ahora se está trabajando en la compra de una embarcación para ofrecer excursiones de ecoturismo al público. Con esta nueva iniciativa, se espera que los miembros de la asociación se conviertan con el tiempo en embajadores de la conservación dentro de la comunidad, participando en prácticas de pesca sostenibles y compartiendo conocimientos en la zona.
Fomentar la gestión comunitaria de la biodiversidad marina
Para concienciar a la población local sobre la manta gigante, una especie en peligro de extinción, el equipo organizó una «Feria de Ecoclubes» en Tumbes. Durante la feria, 345 jóvenes (134 chicos y 211 chicas) jugaron y participaron en otras actividades recreativas para crear un ambiente de aprendizaje atractivo para los estudiantes. Se animó a los participantes a descubrir más sobre las especies marinas de Tumbes y a explorar formas prácticas de ayudar a protegerlas. La feria contó con la cobertura mediática de CNN en Español y CNN International.

Kerstin Forsberg, de Planeta Océano, durante la Feria de Ecoclubes. Crédito de la imagen: Planeta Océano

Un alumno jugando a un juego sobre las mantarrayas durante la Feria de Ecoclubes. Crédito de la imagen: Planeta Océano
Otra iniciativa inspiradora fue la creación de un libro para colorear para niños sobre tiburones, rayas y la conservación marina. El libro se creó en colaboración con la campaña «Shark Stanley» y se repartió entre 500 alumnos de colegios de primaria de la zona. El libro para colorear resultó ser una forma divertida y creativa de enseñar a los más jóvenes la importancia de la conservación marina y de empoderar a la próxima generación para que proteja el futuro de la biodiversidad marina local.
La fundadora y directora de Planeta Océano, Kerstin Forsberg, también ha creado un libro de cuentos titulado «Rayos gigantes de esperanza», junto con la autora Patricia Newman, para dar a conocer la vida de las mantas gigantes en Perú e inspirar a los jóvenes lectores a actuar en favor de su conservación.

Un alumno con el libro para colorear sobre conservación marina. Crédito de la imagen: Planeta Océano
Para sensibilizar a los educadores de la comunidad local sobre la conservación marina, el equipo organizó una jornada de formación sobre «Alfabetización oceánica» para 89 profesores en Tumbes. Entre los participantes había profesores, auxiliares, directores de colegio y miembros de otras ONG y organismos gubernamentales. En la sesión se destacó la importancia de la educación marina y medioambiental como tema que debería integrarse en todo el plan de estudios.
Retos y lecciones aprendidas
Durante la ejecución del proyecto, la comunidad de Tumbes sufrió un repunte de la delincuencia organizada y las extorsiones, sobre todo en el sector de la pesca artesanal. Esto generó un clima de miedo y desconfianza entre los pescadores, lo que provocó dificultades de comunicación a la hora de llevar a cabo el seguimiento de las capturas accidentales. Muchas personas tenían miedo de dar su número de teléfono y se mostraban reacias a contestar cuando alguien del equipo intentaba ponerse en contacto con ellas.
El equipo solucionó el problema pidiendo a los voluntarios y becarios de Tumbes que siguieran haciendo visitas presenciales sobre el terreno, con el objetivo de recuperar la confianza de la comunidad. Al mismo tiempo, mantuvieron una comunicación constante con los pescadores y todos los participantes del proyecto, sobre todo mediante llamadas y mensajes, desde la oficina de Lima. Para recuperar la confianza, el equipo se aseguraba regularmente de que los participantes del proyecto se sintieran seguros y les recordaba que, si en algún momento les parecía peligroso compartir los datos de capturas accidentales, no dudaran en comunicárselo.

Miembros del equipo interactuando con la comunidad local. Crédito de la imagen: Planeta Océano
De cara al futuro
Aunque la financiación de OCEAN ha llegado a su fin, Planeta Océano tiene previsto seguir avanzando sobre la base de los progresos logrados hasta ahora. Seguirán colaborando con pescadores, profesores y otras organizaciones aliadas para sensibilizar a la población y reforzar la conservación marina en la zona.
Además, están buscando colaboraciones con otras organizaciones que tengan objetivos similares. Por ejemplo, están hablando de posibles colaboraciones con el Gobierno Regional de Tumbes y su Plan de Acción Marina, y ahora forman parte de la Comisión Regional de Medio Ambiente, gestionada por el Gobierno Regional de Tumbes.
Tres de las cinco becarias seguirán colaborando con Planeta Océano como voluntarias ahora que su beca ha terminado. Por último, el equipo está presentando propuestas de financiación para ampliar el alcance de este proyecto y sus actividades. ¡Estamos deseando seguir su increíble trayectoria!
¹ Earthranger es una plataforma de ciencia ciudadana que permite a los usuarios informar sobre avistamientos de fauna silvestre y apoyar los esfuerzos de conservación.